Sin azúcares añadidos, esta papilla sin lácteos, elaborada con un solo cereal (harina de arroz), es muy suave y de fácil digestión. Es ideal para introducir alimentos sólidos a los bebés a partir de los 4 meses, incluso para lactantes con alergias a las proteínas de la leche de vaca o intolerancia a la lactosa.
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