¡Libertad en su forma más extrema!
La historia de una mujer libre que sigue sus instintos, capaz de conquistar el mundo. Una mujer fuerte que deja que su intuición defina su camino.
El aroma se desarrolla en torno a dos contrastes: la masculinidad de la lavanda y la sensualidad femenina de la flor de naranjo, reinventadas en una forma más sensual.
La fragancia adquiere el tono del ante salvaje, el frasco es un homenaje a la herencia de alta costura de la marca: un tapón negro asimétrico como un sexy vestido de alta costura, cadenas doradas que recuerdan a los icónicos —y muy codiciados— bolsos YSL, y el icónico logotipo de Yves Saint Laurent reinventado.
#IAMLIBRE
Comentario